viernes, 6 de abril de 2012

UNIFA Lic. Psicología - 2º Nivel

Licenciatura en Psicología

Teorías Psicológicas 2: Psicología Humanista

Equipo Docente: Lic. Mario Núñez - As. de Cátedra Mirta Viera


MATERIALES PSICOLOGÍA HUMANISTA 2º 2012 PARA BLOG
Clase 1:
Psicología humanista
Conociendo a la tercera fuerza
Lic. Mario Núñez – Mirta Viera – UNIFA 2012
2º NIVEL – CURSO 2012
ž  Asignatura semestral teórico – práctica
ž  Un parcial presencial obligatorio, que consistirá en un avance del trabajo final
ž  Trabajo final: ensayo sobre una obra literaria analizada desde una de las escuelas de la Psicología Humanista trabajadas en el Curso
ž  Examen oral obligatorio de defensa del trabajo final
¿Qué es la Psicología Humanista?
ž  Es un enfoque psicoterapéutico con conceptos, teorías, métodos y práctica propios
ž  Es además un enfoque filosófico acerca de la vida que abarca tanto el abordaje a los consultantes como la propia vida del terapeuta (del mismo modo que cada modelo implica a sus técnicos, lo reconozcan o no)
ž  El enfoque humanista ubica al individuo como parte de un mismo todo con su afectividad, su entorno social, con la naturaleza y el universo
ž  Un enfoque autónomo psicoterapéutico y de filosofía de la Psicología como ciencia
ž  Basado en la filosofía existencialista, la fenomenología y las ciencias humanas
ž  Centrado en la persona, en su capacidad innata de autorregularse como ser vivo, en su salud y en su crecimiento permanente
¿Cómo es un Ser Humano para la Psicología Humanista?
ž  Es un ser autorregulado complejo que se define por mucho más que la suma de sus componentes biológicos, psíquicos y sociales
ž  Nacido saludable, con el potencial de sanar y crecer siempre
ž  Imposible de describir solo desde sus patologías, que siempre son solo temporales desde lo psico - emocional
¿Cómo aborda la Psicología humanista la psicoterapia?
ž  Considerando a quien requiere asistencia terapéutica como consultante, usuario y no como paciente
ž  Acompañando el proceso y los tiempos del consultante
ž  Teniendo como primer objetivo ayudarle a centrarse en sí mismo, aquí y ahora
ž  Entendiendo que la situación conflictiva o angustiosa que vive es temporal, actual y reversible
ž  Sobre todo, entendiendo que una patología no define una personalidad, ni puede clasificarse a nadie solo por un aspecto de su funcionalidad vital
¿Cuáles son los objetivos de la psicoterapia humanista?
ž  Lograr la apropiación del individuo de su existencia, sus herramientas, sus necesidades y lo necesario para satisfacerlas
ž  Acompañarle en el diseño de los instrumentos para satisfacer sus necesidades desde las más básicas a las más complejas y elevadas, según el criterio de la pirámide de Maslow
ž  Acordar juntos (terapeuta y consultante) el inicio, el encuadre, el desarrollo y el cierre del proceso terapéutico con los criterios y los tiempos de ambos
Escuelas y concepciones de la Psicología Humanista
ž  Abraham Maslow y El hombre autorrealizado
¡  Fundador de la psicología humanista, que llamó “Tercera fuerza”
¡  Concepto de Hombre Autorrealizado
¡  Concepto de creatividad como sinónimo de salud mental
¡  Concepto de necesidades y satisfactores en escala progresiva
Pirámide de necesidades humanas –  A. Maslow
Maslow y la Cuarta Fuerza
ž  Psicología Transpersonal como derivación natural de la Humanista
ž  Desarrollada y representada principalmente por Carl Jung, Stanislav Grof y otros
ž  Centrada en el individuo, en su desarrollo creativo y en el concepto de crisis transpersonal
Orientación Centrada en la Persona
ž  Carl Rogers: Principales aportes
¢  OCP como abordaje puntual no psicoterapéutico sino orientador
¢  Concepto de congruencia
¢  Concepto de empatía
¢  Ambos conceptos aplicables tanto al Counselor (consejero) como al cliente (consultante)
¢  Ambos conceptos a la vez como objetivos y como dispositivos
¢  Ayudar al cliente a comprender la realidad, sin interpretar
Logoterapia
ž  Viktor Frankl: principales aportes
¡  Libertad del Hombre como condición innata
¡  Esta libertad de elegir es la que permite identificar y sostener un sentido en la vida
¡  No puede ser arrebatada ni alterada sin consentimiento del individuo
¡  La búsqueda del sentido de vida es por tanto otra capacidad innata del individuo, manifiesta a través de circunstancias que le toca vivir y condiciones que se elabora e impone a sí mismo
Gestalt
ž  Fritz Perls: principales aportes
¡  La vida como una Gestalt (ciclo) con fases a través de las que circula la energía vital
¡  La Gestalt representa la totalidad
¡  Salud mental como sinónimo de creatividad, de libertad en la conciencia de lo emocional y su expresión
¡  Vivir es aprender, aplicar lo aprendido y volver a aprender de esto
¡  El conflicto psicológico es una forma de comportamiento que fue eficiente antes y ya no lo es, causando angustia y requiriendo reformulación
Psicología Transpersonal
ž  Maslow, Jung, Grof
ž  El conflicto psicológico es una crisis transpersonal
ž  Crisis transpersonal es un momento de transición entre dos etapas de crecimiento, de la que el individuo sale fortalecido
ž  Trasciende al superar la crisis, su propia persona, para transformarse en alguien más evolucionado
Antecedentes
ž  Psicología:
¡  Alfred Adler – Psicología individual y holismo
¡  Gordon Alport – Teoría de la personalidad y Proprium
¡  Erich Fromm – Psicoanálisis humanista
¡  Carl Jung – Inconsciente colectivo
ž  Filosofía:
¡  Chamánica
¡  Budista
¡  Judía
¡  Musulmana sufí
¡  Fenomenología
¡  Existencialismo

RECOPILACIÓN: DECLARACIONES CENTRALES DE LA FILOSOFÍA EXISTENCIALISTA Y DE LA FENOMENOLOGÍA[1]


Para concluir la parte filosófica me gustaría volver a recopilar la filosofía existencialista – así como los correspondientes aspectos relevantes de la fenomenología – en afirmaciones centrales antes de comprobar, en la parte psicológica que sigue, hasta qué punto los representantes de la psicología humanística elaboraron dichas afirmaciones.

3.1 MIEDO Y LIBERTAD COMO DOS CARAS DEL “SER ARROJADO” DE LA EXISTENCIA HUMANA

La existencia humana se caracteriza por haber sido “arrojada” (Heidegger) al mundo y por estar confrontada, desde el nacimiento, con la muerte, la “nada” (Sastre). Este ser arrojado, con la perspectiva inevitable de la muerte, quita en realidad inmediatamente al ser humano, desde el inicio de su vida, “la base” (Jaspers) y confiere a la existencia humana un carácter absurdo. El hombre se ve expuesto desde el principio a las “situaciones límite” (Jaspers) que le conducen al “abismo” (Kierkegaard) y se ve constantemente confrontado con la enfermedad y el fracaso (Jaspers) así como el desgarro, la desesperación, el abandono (Kierkegaard) y el vacío (Sastre). Una cara del ser arrojado consiste por lo tanto en que el mundo (entorno), en el que el individuo es metido por el nacimiento, determina de forma muy limitadora  y amenazante su vida cotidiana; la otra cara de ser arrojado, la libertado, está directamente vinculada con ello; ya que la amenaza y el miedo abren – aunque pueda sonar paradójico en un principio – al ser humano un juego de libertad, en el que el hombre puede, por ejemplo, aceptar o no el miedo como componente de su existencia.

3.2 ELECCIÓN Y DECISIÓN

Así el miedo es una condición necesaria para la libertad del ser humano; “lleva la existencia ante la libertad” dice Heidegger; es decir, ante la libertad de “elegir” y “decidir”, un aspecto defendido constantemente por los representantes presentados de la filosofía existencialista. En este contexto, me gustaría resaltar un aspecto especial: Heidegger (al igual que Buber y Sastre) no ve este “elegir” y “decidir” solamente como una “posibilidad” física o moral que está a disposición del hombre, sino que el acto de la “elección” o la “decisión”, como expresión de la libertad, es para Heidegger – sobre el fondo del ser arrojado – una “necesidad” de la existencia humana; el ser humano está “condenado a la libertad”, como lo denomina Sastre. Este aspecto de tener que elegir y decidir conduce a una imagen del ser humano que considera a éste tanto activo como pasivo; pasivo en cuanto a la amenaza de ser determinado y activo en cuanto a la necesidad de realizar la libertad de la elección y decisión y con ello de “tomarse en posesión o malograrse a sí mismo” (Jaspers), de “hacerse a sí mismo” (Sastre).

3.3 RESPONSABILIDAD

Una imagen así del ser humano plantea una cuestión importante; ¿Quién es responsable de esta situación del ser humano? Dado que la filosofía existencialista – que coincide por lo demás con el marxismo y el budismo – rechaza una autoridad superior, hay una única autoridad: la del propio ser humano. Mientras que Kierkegaar y Heidegger colocan aquí al individuo en el primer plano de ésta consideración, en Buber, jaspers y sobre todo en Sastre, hay que considerar la responsabilidad del individuo, siempre explícitamente desde la perspectiva de la relación con los otros seres humanos, es decir, en el “encuentro” (Buber), en la “comunicación” (Jaspers) o en el trabo productivo y político (Sastre). Este estar rechazado final hacia uno mismo es tanto amenaza como posibilidad, la responsabilidad de ambos la lleva solo el ser humano. Si la niega, la esquiva o la traspasa a otros seres humanos o circunstancias, entonces niega su existencia y no vive de acuerdo con su determinación vital.

3.4 CONDICIÓN DE PRESENTE

La existencia del ser humano está vinculada de igual manera con el pasado, el presente y el futuro. El ser humano se pregunta si una de estas temporalidades le determina más que las demás. En el pensamiento existencialista, el tiempo es siempre algo futuro, al que se ordenan el presente y el pasado. La base de esta comprensión del tiempo es la “existencia para la muerte” (Heidegger); con ello se refiere al hecho inevitable de la seguridad de la aparición futura y el pasado resulta por tanto como consecuencia de un “adelantarse” (Heidegger) al futuro. A esto se contrapone que el pasad y el presente son concretamente experimentables para el ser humano del futuro.
El futuro da sin embargo el sentido a nuestra existencia pero hemos experimentado nuestra existencia en el pasado o la experimentamos en la condición de presente de nuestro ser. El concepto sartriano del “proyecto” construye aquí un puente de comprensión; cuando quiero cambiar una situación, en la que me encuentro en el presente, porque ya no me satisface, entonces se basa en mi “proyecto” (en el sentido de la actuación intencional) en la anticipación del futuro; es decir, la “superación” de mi condición de presente es un proyecto del instante actual hacia el futuro. Los sucesos del pasado por el contrario son ya hechos y no pueden cambiarse, pero su valoración resulta igualmente del proyecto orientado hacia el futuro.

3.5. ESTAR EN EL MUNDO

La comprensión del “estar en el mundo” constituye el núcleo de la filosofía existencialista de Heidegger.
En este concepto se cruzan en Heidegger las corrientes filosóficas de la filosofía existencialista  de Kierkegaar y de la fenomenología de Husserl; pues el “estar en el mundo” es, por una parte, una característica existencial del ser humano y este concepto está también en el método científico de la fenomenología, que Heidegger considera indispensable para la investigación de la cuestión del “sentido del ser”.

3.5.1. “Estar en el mundo” como característica existencial del hombre

El ser humano forma un “campo” (Merleau – Ponty) con el mundo que le rodea, dentro del cual no aparece junto a las cosas y seres humanos de su entorno, sino siempre únicamente en vinculación con ellos, es decir, la existencia del hombre no es concebible sin el mundo que le rodea y viceversa. Al igual que aparecen los dos aspectos de la conciencia (miedo y libertad) como una unidad individual, así explica Heidegger también al individuo y al mundo como un todo unitario. Heidegger nos conduce con ello a una visión que elimina, en un caso, la separación entre miedo y libertad, y en el otro, la del ser humano y el entorno. Solo este “estar en el mundo” posibilita el desarrollo de la “impropiedad” del “se” (man) no vinculante respecto de la “propiedad” (Heidegger) o el “encuentro” en el sentido buberiano. Lo que aparece en Buber con más fuerza es el carácter “dialógico” de las relaciones entre el ser humano y el mundo, que se dirime como la lucha “de cada hora” entre las polaridades de la existencia humana, de la “relación  yo – tú” y de la “correspondencia yo – ello”. El mundo de las correspondencias yo – ello promete calma, orden, estructura y seguridad, el de las relaciones yo – tu llama a traspasar fronteras al atrevimiento, al riesgo y al peligro. Solo en el cambio constante de esta “dualidad” puede el individuo llevar su existencia a la unidad con le mundo. Lo que resuena aquí con Buber (y de forma similar en Jaspers y Sastre) es el pensamiento de la “evolución permanente”, es decir, solo hay desarrollo cuando ambos se desarrollan. A este desarrollo como distancia, calma como tensión y seguridad como atrevimiento. “La historia se dirime” (Jaspers) en la lucha permanente entre estos dos polos de la humanidad.

3.5.2 “Estar en el mundo” como base fenomenológica de la comprensión de la ciencia por parte de la filosofía existencialista.

La visión total del ser humano en forma de ligazón de la existencia humana como ”estar en el mundo” exige una comprensión de la ciencia que no permite al ser humano o al investigador permanecer por más tiempo separado o independiente del objeto de su investigación; pues la investigación es siempre una forma de ser en el mundo. El ser del hombre se caracteriza para Heidegger precisamente porque el ser humano no solo existe, sino que, más allá de la “apertura” (Erschlossenheit)  que Tugendhat traduce con la palabra inglesa “awareness”, puede preguntar por el sentido de la propia existencia y con ello tiene acceso directo a su “estar en el mundo”.
La forma de aproximación fenomenológica está determinada, junto a un interés objetivo, también subjetivamente, por lo que las interrogaciones son en último término formas diferentes del ser en el mundo y se basan en el sentido en el que en cada caso aparece el mundo ante quien lo investiga. Si me fijo en lo que significan para mi los objetos y los fenómenos del mundo, comprendo siempre simultáneamente, quien, y lo qué soy yo mismo. Ser humano y mundo, sujeto y objeto, ser y conciencia, dentro y fuera, representan siempre en último término una unidad indivisible.
De aquí resulta que toda actividad científica se basa en “decisiones” subjetivas de las que el científico es el único responsable.
El rechazo consciente de la verdad e interés objetivos  permite clarificar el aspecto de la propia responsabilidad del científico, ya que queda claro que no se investigan cuestiones y problemas abstractos, sino lo que “decide” y el científico, independientemente de si se aborda una cuestión  de cómo lo hace.   


Abraham Maslow – Datos biográficos y reseña de su obra
Nace en N. York en 1891 y fallece en 1970. Hijo de inmigrantes judeo – rusos, describe una infancia dificultosa y carente de afectos, recuerda a su madre como una paciente esquizofrénica, y a su padre como un depresivo crónico, lo que le lleva a plantearse su línea de desarrollo profesional doctorado en psicología, y dedicado durante toda su carrera al estudio de las motivaciones y la satisfacción de necesidades en el desarrollo de la personalidad.
Estudioso en profundidad de la psicología, conocido en público por su proverbial timidez, que le llevó durante décadas a resistir la mayoría de las invitaciones a comparecer en público, su obra sin embargo lidera dos de las corrientes conceptuales y metodológicas más innovadoras de la psicología como ciencia: la Psicología Humanista y la Psicología Transpersonal.
En 1943 publica una teoría de las motivaciones, que será el embrión de lo que en principio llamaría “Psicología de la Salud” y que pronto se transformaría en “Psicología Humanista”.
Aborda la cuestión de la responsabilidad de la Sociedad en la calidad de vida y el comportamiento de las personas: “Las personas enfermas son producto de una cultura enferma; las personas sanas pueden existir gracias a una cultura sana. Pero es igualmente cierto que las personas enfermas añaden un grado más de enfermedad a su cultura y que las personas sanas contribuyen a la salud de la suya propia. El mejoramiento de la salud individual es un modo de enfocar la creación de un mundo mejor[2]
La base conceptual de su obra gira en torno a su preocupación y su crítica a la excesiva patologización de la consulta psicológica. Promueve investigar y profundizar en los aspectos sanos y positivos del individuo, aún de aquellos casos tradicionalmente considerados altamente complejos o irrecuperables.
"Muchos miembros de la comunidad (de psicólogos) ofrecen un panorama caracterizado por el cinismo y una desesperación profunda, que en ocasiones degenera en maldad y crueldad corrosivas. En efecto, niegan la posibilidad de mejorar la naturaleza humana y la sociedad, o de descubrir valores humanos intrínsecos, o la de ser amantes de la vida en general" (Maslow, 1986)[3]
Entiende que en su visión más clásica, la psicología tiene una visión distorsionada de la naturaleza humana, lo que contribuye poco al crecimiento y a la superación de las personas abordadas desde nuestra disciplina.
El devenir histórico ha sustituido y dejado atrás las figuras de hombre ideal como santos, caballeros, místicos, y ha dejado en el momento actual un ser sin brillo, adaptado, a veces excesivamente, sin problemas, pero a cambio de ello, sin mayores posibilidades de trascendencia.
Por esto, Maslow se plantea un modelo de hombre actual caracterizado como un individuo desarrollado íntegramente, autorrealizado, “cuya naturaleza interior se manifiesta libremente, en lugar de ser doblegada, oprimida o negada” (Maslow, 1968).
Para el autor, la autorrealización es una faceta de la personalidad del ser humano que permite al hombre unir y desarrollar sus fuerzas eficaz e intensamente, generando una mayor consistencia e integridad, viviendo el aquí y el ahora, siendo consciente y satisfaciendo sus necesidades, más creativo, abierto a la experiencia, expresivo espontáneo y auténtico.
La autorrealización implica entonces la maduración del individuo, la actualización de sus necesidades, el reforzamiento de su autoconfianza, de sus valores, de sus capacidades y sus logros.
La vía principal para lograr la autorrealización es la motivación, primero de las necesidades más básicas, luego de las más perfeccionadas, y finalmente los niveles autotrascendentes, según su clásica pirámide de las necesidades.

Como guía de su propuesta, describe algunas de las características más notorias del “Hombre autorrealizado”, el modelo desde el cual estudiar la naturaleza humana, y del que aprender para apoyar la recuperación de la enfermedad psíquica.
Según Maslow, recogido por Quitmann[4], las principales señales de autorrealización son:
·         Una más adecuada percepción de la realidad. “(…) consiguen vivir más en el mundo real de la naturaleza que en la confusión, creada por los seres humanos, de conceptos, abstracciones, esperanzas y estereotipos, que la mayor parte de los hombres confunden con el mundo[5]”
·         Importante nivel de aceptación de sí mismos y de los demás, así como del medio, la naturaleza, etc. Este concepto de aceptación es opuesto del de resignación.
·         Rasgos destacados de espontaneidad, sencillez, naturalidad
·         Enfoque y abordaje realista de los problemas. Según Maslow,  quienes se autorrealizan se orientan hacia los problemas y no hacia el yo. Los problemas no representan mayor dificultad para sí mismos, y eso no les hace centrarse en su yo permanentemente.
·         Crean, preservan y desarrollan un espacio privado, de análisis, reflexión y satisfacción de sus necesidades personales, haciéndose responsables de las mismas. Este espacio personal es también ámbito de disfruto personal del sí mismo.
·         Muestran autonomía, independencia de la cultura y del entorno, y denotan asimismo voluntad, compromiso y participación activa.
·         Logran equilibrar la presencia ingenua sin prejuicios con la capacidad de sobrevalorar, agradecer y asombrarse “ante los bienes de la vida”.
·         Todos quienes se autorrealizan reconocen haber vivido la vivencia mística de la experiencia cumbre.  Maslow las describe como “sensaciones del horizonte ilimitado que se abre a la visión, al sentimiento de ser simultáneamente más poderoso y también más desvalido que antes, al sentimiento de mayor éxtasis y veneración, y gran sorpresa, la pérdida del sentido para la posición en el tiempo y en el espacio”
·         Sentimiento de comunidad; retomando el concepto de relacionamiento comunitario Adler, Maslow plantea que quienes se autorrealizan sienten en general, por el ser humano, una profunda identificación, simpatía y afecto a pesar de las ocasionales tensiones o diferencias.
·         En cuanto a las relaciones interpersonales, éstas son más profundas y valiosas entre quienes se autorrealizan.
·         La aceptación del otro, incluyendo sus diferencias y discrepancias, lleva a los que se autorrealizan a mostrar un comportamiento que Maslow describe como estructura democrática del carácter”.
·         Adecuada diferenciación entre el fin y los medios, y entre lo bueno y lo malo.
·         Su sentido del humor se caracteriza por un enfoque filosófico, más que hostil, ridiculizante o sarcástico.
·         Quienes se autorrealizan demuestran altos grados de creatividad que se manifiestan incluso en los aspectos más cotidianos de su vida. 
·         Importantes niveles de resistencia a los usos y costumbres sociales y culturales impuestos. Quienes se autorrealizan saben discriminar entre aquellos positivos y los negativos para sí mismos y para los demás.
·         Quienes se autorrealizan muestran muchos y frecuentes errores humanos pero no se esfuerzan en negarlos, justificarlos, sino que son capaces de reconocerlos y asumir su responsabilidad.
·         En cuanto a los valores, los que se autorrealizan muestran altos contenidos éticos, morales, de afecto y de solidaridad en su comportamiento cotidiano.
·         Quienes se autorrealizan tienden a la autorregulación disminuyendo las dicotomías, los contrasentidos, avanzando en el sentido de consolidar la congruencia en sus actos, valores, motivaciones y sentimientos.

El surgimiento de la Psicología Humanista
"cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo cambia con ellos... los científicos adoptan nuevos instrumentos... ven cosas nuevas y diferentes al mirar con instrumentos conocidos y en lugares en los que ya habían buscado" (Thomas Kuhn, 1962)

La propuesta de Maslow inicialmente se orienta hacia una teoría de la motivación. Sus primeros trabajos al respecto datan de 1943, en la etapa más cruda de la Segunda Guerra Mundial.
Es comprensible entonces que un autor norteamericano con raíces ancestrales tan fuertemente imbuidas de tradiciones (judías y centroeuropeas) que estaban en disputa en su fase más cruel, se sintiera conmovido por los hechos de la guerra, por los valores humanos bajo ataque y por las respuestas que la Psicología estaba en condiciones de dar. El auge del existencialismo, potenciado por la crueldad de la guerra y la miseria humana que desata consigo, llevan a Maslow a unirse a la búsqueda de nuevas respuestas.
En este marco, percibe y expresa claramente que las respuestas a los problemas y a las necesidades humanas, desde las más básicas a las más elaboradas, están en su propio interior.
En 1971 escribe: “no se puede elegir sabiamente una vida a menos que se atreva uno a escucharse a sí mismo, a su propio yo, en cada momento de su vida”. [6]
Se trata de la consolidación de una nueva fuerza en Psicología, la Psicología Humanista, desarrollada a través de principios como el holismo, el “darse cuenta”, la vivencia consciente del “aquí y ahora”, cuyas fuentes filosóficas y conceptuales fuera y dentro de la Psicología hemos visto ya en los capítulos anteriores.
Maslow no detendría sus reflexiones en el tránsito por la Psicología Humanista, sino que hacia  final de su carrera promovería el desarrollo de una cuarta fuerza en psicología: la Psicología Transpersonal.
Pero antes de llegar a esa etapa, sobre la que el lector podrá encontrar referencias en el próximo capítulo, es necesario analizar en profundidad la Psicología Humanista desde la visión de Abraham Maslow.  Inicia sus planteos conceptuales proponiendo lo que denomina “Psicología de la Salud”[7]
Los supuestos básicos de este replanteo de la Psicología, con un nuevo enfoque de la Salud y de la Enfermedad son:
“1 – cada uno de nosotros posee una naturaleza interna de base esencialmente biológica, que es hasta cierto punto “natural”, intrínseca, innata, y, en un cierto sentido, inmutable o, por lo menos, inmutante.
2 – la naturaleza interna de cada persona es en parte privativa suya y en parte común a la especie.
3 – Es posible estudiar científicamente esta naturaleza interna y descubrir cómo es (no inventar, sino descubrir).
4 – esta naturaleza interna, en la medida en que nos es conocida hasta el momento, no parece ser intrínseca, primordial o necesariamente perversa. Las necesidades básicas (vida, inmunidad y seguridad, pertenencia y afecto, respeto y auto respeto y autorrealización (…)
5 – puesto que ésta naturaleza es buena o neutral y no mala, es mucho más conveniente sacarla a la luz y cultivarla que intentar ahogarla. Si se le permite que actúe como principio rector de nuestra vida, nos desarrollaremos saludable, provechosa y felizmente.
6 – si se niega o intenta abolir este núcleo esencial de la persona, ésta enfermará, unas veces con síntomas apenas perceptibles; unas veces como resultado inmediato y otras con alguna posterioridad al establecimiento de la causa.
7 – esta naturaleza interna no es fuerte, dominante e inequívoca como el instinto lo es en los animales. Es débil, delicada, sutil y fácilmente derrotada por los hábitos, presiones sociales y las actitudes erróneas a su respecto.
8 – aún cuando es débil, raramente desaparece en las personas normales e incluso puede ser que tampoco desaparezca en las enfermas. Aún cuando se la niegue, perdura calladamente presionando de continuo por salir a la luz.
9 – hay que conjugar de algún modo estas conclusiones con la inevitabilidad de la disciplina, privación, frustración, dolor y tragedia. Estas experiencias resultan convenientes en la medida en que se revelan y actualizan nuestra naturaleza interior. (…)”
Maslow plantea que es más fácil promover que la persona deliberadamente se convierta en un ser más auténtico, honesto, saludable, que tratar de erradicar o controlar las culpas, la falsa moralidad, la ansiedad, depresión, tensión, vergüenza, violencia, indignación, ira, autocastigo, etc.
Reflexiona que todos estos síntomas se dan por igual en personas sanas o enfermas, de modo que tanto las unas los han podido resolver, como las otras podrían hacerlo de igual modo.
Como método investigador de la conducta y la naturaleza humana, propone estudiar especialmente a las personas que se autorrealizan, afirmando que cuanto más conozcamos de su naturaleza, valores y motivaciones, más aportes podremos realizar a todas las personas desde nuestro abordaje psicológico. Puede enseñarnos mucho además, acerca de nuestros propios errores, nuestras carencias así como orientarnos en el camino más adecuado del desarrollo personal.
Maslow es el primer psicólogo del que se tenga registro que no realizó su estudio y teorización de la personalidad partiendo de los rasgos, características y comportamientos de personas psíquica o emocionalmente enfermas.
Rompe de esta manera una tradición científica de los psicólogos hasta entonces, empeñados dese un modelo paradigmático positivista, aquellos rasgos comunes a los Seres Humanos que permitan entender su evolución en el mismo sentido darwiniano de una única línea del tiempo que describe lo “esperable” en cada individuo según lo que entienden logra desarrollar el promedio en iguales condiciones de edad, género y socio económicas.
El planteo de Maslow, en cambio, explicita cómo cada Ser Humano construye su propio camino al desarrollo, a la integración consigo mismo y con su entorno, responsabilizándole por sus logros y sus fracasos, por su salud y su enfermedad.
Esta nueva visión también se aparta de la secuencialidad que implica el logro de cada avance evolutivo para sustentar el siguiente emprendimiento. En la óptica más convencional de la Psicología, un retroceso implica patología.
En Maslow, sin embargo, encontramos como esperable el avance de cada individuo con sus propios ritmos, así como la alternancia de fases de evolución, con momentos ralentización, de estancamiento e incluso de retroceso, sin que esto implique rasgo patológico alguno, sino simplemente una revisión de las necesidades de la persona[8] y sus posibilidades de satisfacción en este momento. Por tanto, una fase momentánea cuya superación es posible en base a los recursos, aceptación y motivación del propio implicado.
El planteo al respecto continúa fortaleciéndose a sí mismo con el desarrollo de las distintas escuelas humanistas (Logoterapia, Gestalt, Enfoque Centrado en la Persona), hasta encontrar su punto culmine en la Psicología Transpersonal, que descarta completamente la noción de patología psíquica reemplazando el concepto por el de “Crisis transpersonales”, como veremos más adelante.
LOGOTERAPIA


"La búsqueda por parte del hombre del sentido de la vida constituye una fuerza primaria y no una "racionalización secundaria" de sus impulsos instintivos. Este sentido es único y específico en cuanto es uno mismo y uno solo quien tiene que encontrarlo; únicamente así logra alcanzar el hombre un significado que satisfaga su propia voluntad de sentido." (Viktor E. Frankl. “El hombre en busca de sentido”)

Desarrollada por el psiquiatra Víctor Frankl, a partir de su experiencia como prisionero en un campo de concentración nazi, atendiendo a la búsqueda de respuestas terapéuticas frente a esas situaciones límite.

El conflicto psicológico proviene del vacío existencial, que produce angustia, desorientación, auto y heteroagresión entre muchas otras consecuencias.

La respuesta de la logoterapia es la búsqueda de la voluntad de sentido; es una motivación primaria del ser humano, una dimensión psicológica inexplorada por paradigmas psicoterapéuticos anteriores, y que la atención clínica a ella es esencial para la recuperación integral del paciente.

La Logoterapia desarrolla su actividad práctica con técnicas similares al Psicodrama, la visualización, la búsqueda de la autoconciencia.
Bases conceptuales:
Etimológica: del griego “Logos”: significado, sentido o propósito. Terapia del sentido o propósito de vida.
Antropológica: La libertad de voluntad. Explica que todo hombre es capaz de tomar sus propias decisiones, por lo que es libre de escoger su propio destino y no convertirse en una marioneta a merced del mismo, o del inconsciente colectivo (Pandeterminismo).
Psicológica: La voluntad de sentido. Expresa la preocupación de Frankl ante los métodos psicológicos enfocados en la percepción del “componente exterior”, desvirtuando la idea del animatismo presente en el ser humano que lo hace único ante el reino vegetal y animal (Psicologismo).
Filosófica: El sentido de vida. Es un factor incondicional que no se pierde bajo ninguna circunstancia, pero puede escaparse de la comprensión humana. La Logoterapia es una percepción positiva del mundo (Reduccionismo).
Bases metodológicas:

-          Quien consulta no se llama “paciente” sino “compañero existencial”.
-          Enfrenta al individuo con su sentido de vida actual
-          Promueve la búsqueda de un sentido potencial
-          Estimula la conciencia de voluntad del sentido de vida
-          El sentido de vida está en consonancia con los valores, las expectativas y las experiencias del individuo
-          Propone un autodescubrimiento, más que una reinvención por parte del propio individuo
-          Incorpora como nueva dimensión de análisis al plano espiritual, además del inconsciente propuesto por el psicoanálisis
-          Como forma de abordaje propone la mayéutica (búsqueda guiada a través de la dialéctica como modo de hacer consciente lo inconsciente)
-          Instrumentos:
o   Intención paradójica: el terapeuta combate el síntoma, induciendo a intentar voluntariamente aquello que trata de evadir de manera ansiosa.
o   Derreflexión: anima al consultante a olvidarse de su padecimiento, para superar la tendencia a la hiperreflexión y la preocupación.
o   Autodistanciamiento: el compañero existencial aprende a verse a sí mismo desde fuera de su angustia
o   Modificación de actitudes: se trabaja en la construcción de nuevas herramientas para desempeñarse en la vida, identificando actitudes tóxicas y sustituyéndolas por otras más saludables.
o   Diálogo socrático: guía al individuo hacia el autoconocimiento, autoaceptación, y la responsabilidad por sus actos.

Bibliografía Sugerida

Bretones, Francisco – “Logoterapia: apelación a la vida como tarea. Reflexiones logoterapéuticas con el hombre de la calle” – Ed. San Pablo – Buenos Aires, Argentina – 2004
Lukas, Elisabeth – “Una vida fascinante. En la tensión entre ser y deber ser” Ed. San Pablo – Buenos Aires, Argentina – 2005
Frankl, Viktor -: “Psicoterapia y humanismo” – Ed. FCE - México. 2002.


ENFOQUE CENTRADO EN LA PERSONA
Carl Rogers
Nacido en 1902, en Chicago, Illinois, Estados Unidos. Fallece en 1987.
Comparte con el existencialismo la concepción de tendencia autoactualizante del individuo. Amplía la visión de Maslow que consideraba la homeostasis como una facultad humana, y la extiende en principio a todos los seres vivos, y luego a los ecosistemas.
De su teoría derivan luego otras concepciones  y enfoques por ejemplo en Psicología Laboral, grupos de autoayuda y una incipiente escuela psicológica: la eto-psicología o eco-psicología.
Desarrolla una metodología de abordaje psicológico, que en sus últimas actualizaciones describe Counseling (Consejería), tomando distancia del modelo de abordaje psicoterapéutico convencional.
El método de Rogers se conoce como Orientación Centrada en la Persona (u Orientación Centrado en el cliente, por la traducción del inglés original).
Entiende los esfuerzos y tarea de los psicólogos como “una serie de contactos directos con el individuo que tienen como fin ofrecerle una ayuda para cambiar sus actitudes y su conducta” (Rogers, C.  – “Orientación psicológica y Psicoterapia – Fundamentos de un enfoque centrado en la persona” – Ed. Narcea – Madrid – 1978)
Dentro de los alcances del ECP señala:
-          Orientación infantil
-          Orientación a estudiantes
-          Higiene mental para adultos
-          Asistencia social
-          Relaciones humanas (especialmente en empresas)
-          Medidas preventivas (primer enfoque psicológico de atención de 1º Nivel de Salud)
Características del ECP:
-          El foco de atención se centra en la persona, no en el problema
-          Su finalidad es ayudar al individuo a crecer (toma distancia de la dicotomía salud/enfermedad)
-          Se apoya en la capacidad de homeostasis
-          El abordaje psicológico no trata de convencer o cambiar al individuo sino se propone liberar al individuo para que crezca y se desarrolle, señalarle los obstáculos para que los quite.
-          Concede importancia prioritaria a los elementos emocionales más que a los intelectuales, trabajando en situaciones concretas
-          Entiende al conflicto psicológico como la incapacidad o dificultad (inadaptabilidad) del individuo de adaptarse aquí y ahora a su vida o a facetas de su vida
-          El conflicto se sostiene en el tiempo mediante la compensación (beneficio secundario), que  consiste en obtener pequeñas gratificaciones que alivian momentánea  o parcialmente la angustia
Evolución esperable del proceso ECP (estos pasos no se dan en forma secuencial ni lineal. Puede alterarse el orden, o retrocederse a estadios anteriores):
1.      El sujeto llega en busca de ayuda – una de las etapas más importantes por el proceso interior que requiere al cliente
2.      Definición de la situación – equivalente al diagnóstico situacional, aunque con especial énfasis en no etiquetar del modo tradicional. La situación se definen entre cliente y orientador, y se pactan las condiciones de trabajo
3.      Libre expresión de los sentimientos que acompañan al problema – estimulados por el orientador
4.      Aceptación, reconocimiento de los sentimientos negativos del problema – despejar estos sentimientos es el paso previo a la posibilidad de construir herramientas para superar el problema
5.      Surgimiento de primeros indicios (creativos) de crecimiento y desarrollo del cliente
6.      Reforzamiento de los sentimientos positivos, los instrumentos creados
7.      Aceptación intuitiva  por parte del cliente de su propio Yo
8.      Proceso de clarificación de las decisiones (en general simultáneo a la aceptación intuitiva)
9.      El cliente inicia acciones positivas pequeñas pero altamente significativas
10.  Los pasos anteriores comienzan a perder importancia, no requieren demasiada atención, el cliente desmitifica la tensión y angustia que trajo a la consulta
11.  El cliente refuerza e integra cada vez con más fuerza sus acciones positivas
12.  El cliente empieza a manifestar cada vez menos necesidad de ayuda y empieza a manejarse la idea del fin del proceso ECP
Al iniciar un proceso ECP. El orientador debe evaluar con el cliente la fuerza o capacidad del individuo para tomar decisiones respecto a lo que necesite para modificar el curso de su vida, analizando también si la situación puede ser modificada de alguna manera, si existen alternativas satisfactorias u otras maneras  de enfrentarse con el problema. Deben considerarse elementos como:
-          Estabilidad constitucional y estado evolutivo del individuo
-          Antecedentes hereditarios
-          Cualidades y capacidades físicas, mentales y sociales
-          Experiencias previas en torno al conflicto, a intentos anteriores, consecuencias del mismo, etc.
-          Componentes afectivos sociales , familiares, económicos, culturales
-          Metas personales del individuo
Una vez que el cliente ha alcanzado la captación intuitiva y la autocomprensión y ha elegido metas nuevas en torno a las cuales reorientar su vida, el ECP entra en su fase final que consiste en el cierre de la relación establecida entre orientador y cliente.
La duración del proceso terapéutico no puede establecerse con anticipación. Depende de la habilidad del orientador más que de la gravedad del conflicto, del tipo de vínculo y el grado de empatía entre orientador y cliente. La fase final o cierre es además una evaluación de lo trabajado, lo logrado y lo esperable para cada uno tras el cierre.
La cuestión del deber ser
El Deber Ser, los “Debería” son máscaras con que los individuos intentan infructuosamente enfrentar un conflicto.
Para Rogers los seres humanos construimos máscaras que utilizamos en cada rol que ejercemos. La rigidización de los roles, implica la rigidización y estereotipia de los comportamientos, que derivan en conflicto psicológico.
La superación del conflicto requiere de lograr autenticidad
Las tres actitudes básicas como herramientas del ECP
Empatía: es imprescindible lograr establecer empatía, un buen “rapport” entre orientador y cliente para poder establecer el contrato terapéutico y avanzar en el proceso ECP.  La "escucha empática"): es la capacidad de comprender la experiencia única de la otra persona, dicho coloquialmente: "meterse en su pellejo" y comunicar algo de esta comprensión
Aceptación incondicional (o "consideración positiva incondicional”): implica aceptar a la persona tal cual es, con sus sentimientos y experiencias
Autenticidad (también llamada "congruencia"): consiste en "ser el que uno es" en la relación, sin construirse máscaras o fachadas.

Puntos de  vista sobre la personalidad ideal y la vida[9].
Conocimiento y conversión al yo real. Directrices principales que toma el desarrollo de la personalidad.
-          Alejamiento de apariencias y obligaciones. Una persona plenamente funcional reconoce y definitivamente evita ponerse una máscara o llevar una conducta que no encaje en su yo real.
-          Hacia la propia dirección. Toma la responsabilidad por las principales directrices de su vida. Aún cuando el movimiento hacia la propia regulación y autonomía sea un proceso gradual y doloroso, la propia dirección rinde gran satisfacción.
-          Proceso de vida. Rogers entiende por esto espontaneidad, vida creativa, flexibilidad y una orientación dinámica y flexible hacia la vida.
-          Apertura a la experiencia. Vivir plenamente requiere que sepamos qué es lo que está sucediendo tanto internamente como en el exterior de nosotros mismos. Estar abiertos a la experiencia es lo opuesto a estar a la defensiva.
o   Escucharse a sí mismo. Una de las características integrales de la apertura a la experiencia.
-          Vida existencial. La gente debería permitir que sus experiencias les indicarán qué es lo que quieren decir en vez de forzar un significado en ellos.
-          Confiar en nuestro organismo. Relacionado con la tendencia a la formación y valoración orgánica.
-          Sentido de libertad. Equivalente al sentido de autodeterminación.
o   Libertad y conciencia (responsabilidad)
o   Libertad contra el determinismo
-          Creatividad y espontaneidad. Las personas abiertas a la vida no temen ser ellas mismas y renuncian a las apariencias, cuando sus bases son flexibles y pueden cambiar con la experiencia, y de este modo son creativas y espontáneas.

Bibliografía sugerida:
Rogers, Carl – “Orientación psicológica y psicoterapia – Fundamentos de un enfoque centrado en la persona” – Ed. Narcea – Madrid – 1978
Rogers, Carl – “La persona como centro” – Ed. Narcea – Madrid – 1975
Sánchez Bodas, Andrés – “Counseling humanístico. Práctica y aplicación” – Bs.As. 2002
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LA GESTALT


La Gestalt es un escuela de Psicología que explica los fenómenos como unidades organizadas, más que como agregados de distintos datos sensoriales. Plantea que el significado de un objeto estructurado (por ej.: en la percepción visual) no depende de sus elementos constitutivos específicos; así una figura dibujada tiene significado aún cuando hay líneas discontinuas en el gráfico.
La Gestalt ha hecho un substancial aporte al estudio del aprendizaje, la memoria, el pensamiento y la personalidad y motivación humanas.
Surgió en EE.UU. en los años 30 por psicólogos alemanes refugiados. Allí el movimiento recibió el ímpetu de los psicólogos Max Wertheimer, Wolfgang Köhler, y Kurt Koffka, en protesta contra las actitudes científicas que hacían énfasis en el análisis, en detrimento de valores humanos. La influencia de filósofos como Kant, Match y Hüsserl sobre el pensamiento de los psicólogos de la Gestalt ha sido considerable. La terapia Gestalt, desarrollada después de la Segunda Guerra Mundial por Frederick Perls, consideró que la raíz de los trastornos psicológicos podía estar en la incapacidad de las personas de integrar exitosa y acertadamente las partes de su personalidad en un todo saludable. El terapeuta anima al consultante a enfrentar sus emociones y reconocerlas por lo que son en realidad.

¿Qué es teoría de la Gestalt y qué pretende?
La teoría de la Gestalt es el resultado de investigaciones en el campo de la Psicología, la Lógica, y la Epistemología. La situación que predomina en la época en que surge este paradigma se puede bosquejar abreviadamente como sigue: trajo al mundo cotidiano a la ciencia y en el proceso de asumir lo artificial que es esta transición, el Hombre gana una comprensión más profunda y más exacta de su esencia.

El núcleo de la Psicología Gestalt gira en torno a la siguiente afirmación: "La percepción humana no es la suma de los datos sensoriales, sino que pasa por un proceso de reestructuración que configura a partir de esa información una forma, una gestalt, que se destruye cuando se intenta analizar, y esta experiencia es el problema central de la psicología". La Gestalt invita a volver a la percepción ingenua, a la experiencia inmediata, no viciada por el aprendizaje y comprobar ahí que no percibimos conjuntos de elementos, sino unidades de sentido estructuradas, formas. El todo es más que la suma de sus partes. La conciencia abarca mucho más que el ámbito de la conducta.

            No se dispone de palabra alguna que corresponda exactamente al vocablo alemán gestalt. Se han sugerido diversas traducciones, entre ellas, las de "forma", "figura" y "configuración", pero ninguna ha sido aceptada sin reservas.  A la palabra "figura" se le ha objetado que indica un campo demasiado limitado: el visual. Se ha empleado "configuración", pero con mucha cautela, acaso porque su derivación sugiere, aunque bastante remotamente, una composición de elementos, que es la verdadera antítesis de la Gestalt. "Forma" es, sin duda, el término menos objetable y se está usando de modo bastante general.


LA TERAPIA GESTALT


La Terapia Gestalt es de orientación humanista y está dirigida, sobre todo, al desarrollo personal.
Más que una teoría de la psiquis, es un eficaz abordaje terapéutico y una filosofía de vida en la que prima la conciencia (awareness, darse cuenta ), la propia responsabilidad de
los procesos en curso y la fe en la sabiduría intrínseca del organismo (la persona total que somos) para auto-regularse (homeostasis) de forma adecuada con un medio cambiante.
Antepone la espontaneidad al control; la vivencia a la evitación de lo molesto y doloroso; el sentir a la racionalización; la comprensión global de los procesos a la dicotomía de los aparentes opuestos... y requiere del terapeuta un uso de sí como instrumento (emocional, corporal, intelectual) que transmita una determinada actitud vital en vez de practicar únicamente una técnica útil contra la neurosis.

Hay cuatro premisas que fundamentan la Gestalt como una terapia con sus aplicaciones en el campo de la Psicología Clínica.
1. El darse cuenta: sólo cuando el individuo se da cuenta de lo que hace y de cómo lo hace podrá cambiar su conducta.
2. La homeostasis: proceso mediante el cual el organismo interactúa con el ambiente para mantener el equilibrio.
3. Polaridades: polos opuestos son los extremos entre los que transcurre un proceso gestalt en busca del equilibrio homeostático
4. El contacto: es imprescindible para el crecimiento y el desarrollo del ser humano.
            
1 - Darse cuenta: El darse cuenta es la capacidad que tiene cada ser humano para             percibir lo que está sucediendo, aquí y ahora, dentro de sí mismo y del mundo que le rodea. Dentro de esta experiencia en el aquí y el ahora, se pueden distinguir tres tipos de darse cuenta, que se denominan como "áreas del darse cuenta" o "zonas de contacto".
 a) El darse cuenta del mundo o zona externa. Se relaciona con el contacto sensorial.  Nos permite ponernos en contacto con los objetos y acontecimientos del mundo que nos rodea, de todo aquello que está fuera y de lo que ocurre más allá de nuestra piel.
 Conceptos básicos: "Yo veo, toco, oigo, huelo,..."; "yo percibo, aquí y ahora,..."
 b) El darse cuenta de sí mismo o zona interna. Comprende todas aquellas sensaciones y sentimientos que ocurren dentro de nosotros. Nos permite ponernos en contacto con  nosotros mismos.
    Conceptos básicos: "Yo siento, me siento..."; "yo siento, aquí y ahora,..."
    Para ponerse en contacto con uno mismo es conveniente hacerse las siguientes preguntas: ¿qué estoy sintiendo?, ¿dónde lo estoy sintiendo?, ¿cómo lo estoy  sintiendo?.
    c) El darse cuenta de la fantasía o zona intermedia. Incluye toda la actividad mental 
    (pensar, imaginar, recordar, planificar,...). Nos permite ponernos en contacto con nuestras fantasías.
    Conceptos básicos: "Yo pienso, imagino, recuerdo, deseo,..."; "yo pienso, aquí y ahora,..."
            
2 – Homeostasis: Ningún organismo es autosuficiente, sino que en todo momento forma parte de un campo que lo incluye tanto a él como a su ambiente.
Este equilibrio homeostático (o proceso de autorregulación) es sinónimo de salud, puesto que si el organismo permanece en estado de desequilibrio con su entorno durante mucho tiempo enferma, al no poder satisfacer sus necesidades.
 
3 – Polaridades: La búsqueda del equilibrio homeostático, se realiza entre los extremos de nuestras polaridades. Todo evento ideal se relaciona con un punto cero a partir del cual se realiza una diferenciación de opuestos. Estos opuestos manifiestan, en su concepto específico, una gran afinidad entre sí. En términos de polaridades, los sentimientos negativos suelen  coincidir con el opuesto que no logra emerger como figura y desequilibra la percepción de su otra polaridad (la aceptada y aceptable). Las emociones negativas son ciertamente esenciales para la dicotomía de la personalidad. No sólo tenemos el deber de exponerlas, sino también el de transformarlas en energías cooperadoras. La filosofía básica de la terapia gestalt es la diferenciación e integración de la naturaleza. La diferenciación conduce por sí misma a polaridades. Como dualidades, estas polaridades se pelearán fácilmente y se paralizarán mutuamente. Al integrar rasgos opuestos, completamos nuevamente a la persona.
          
4 – Contacto: Cada persona tiene su espacio vital dentro del cual y dependiendo del momento, puede recibir o abrirse a determinadas personas, pero nadie puede invadir su espacio. Si esto ocurre, nos sentimos amenazados en nuestra integridad e individualidad.
Cuando hacemos demasiado hincapié en sostener rígidamente ese espacio vital, corremos el riesgo de reducir el contacto con los demás. Esta reducción del contacto conduce al hombre a la soledad que, sin embargo, elige como opción más segura y menos generadora de angustia. La mayoría de las veces esta reducción del contacto se realiza por temor o miedo y aunque el deseo de contactar con los demás sea grande, ese temor que sentimos cuando alguien se acerca nos impide abrirnos.
Cuando sucede lo contrario, es decir, cuando nuestro yo está en continuo contacto con el mundo, mostrando una extroversión compulsiva, se pierde esa intimidad creativa y de concentración, diluyéndose los límites del yo, haciéndose a veces difícil distinguir entre el ambiente y el yo.



EL CICLO DE LA GESTALT
Y
 MECANISMOS DEFENSIVOS






El cuadro anterior muestra dos ciclos, que por razones gráficas se han diseñado juntos, pero que habitualmente se estudian por separado:

Uno es el Ciclo de los Mecanismos defensivos.
Los mecanismos defensivos están señalados en el cuadro con las palabras en color naranja.
En orden evolutivo de aparición, los Mecanismos defensivos son los instrumentos que el individuo va incorporando a través de su tránsito por el mundo. Consisten en formas de respuesta que en su polo saludable, permiten transcurrir y resolver situaciones, distintas gestalts de forma adecuada, y habilitar con su cierre, el surgimiento de nuevos desafíos y niveles de desarrollo. En su polo negativo, generan lo que la Gestalt entiende por Neurosis: comportamientos ahora inadecuados, que en su momento fueron eficientes, pero que su repetición actual en ineficaz y genera angustia, sufrimiento y dificultades de relacionamiento.
En orden de aparición, los Mecanismos Defensivos son los siguientes:
Introyección:
Está asociado con las etapas más primitivas del individuo, con la niñez más temprana, en que el Ser Humano incorpora sentires, conceptos, saberes, sin darse cuenta de lo que asimila.
En su polo saludable, es lo que me posibilita aprender y crecer, siempre y cuando digiera y asimile la porción del mundo mordida, es decir, que pueda integrar e identificarme con el material introyectado.
Discrimino, desestructuro y separo lo que "para mí" es nutritivo (integrándolo) al mismo tiempo que rechazo y expulso (devolviendo al medio) lo que me es tóxico.
Luego, soy libre de hacer lo que yo quiera con el material integrado.
En su otro polo, mucho menos saludable, tomo algo del medio ambiente y lo incorporo sin asimilarlo.
Trago entero, "sin masticar" pedazos del mundo: mandatos parentales, valores, creencias, formas de acción y de pensamiento, cosmovisiones en cuanto a: política, religión, tradición, roles sexuales, educación, estilo de vida, crianza de hijos, vestimenta, lenguaje, sexualidad.
Como lo que digo y hago en realidad no "es mío", (ya que todavía no lo integré) solo repito comportamientos sin involucrarme y sufriendo las consecuencias.
Cada vez que digo "siempre", "todos", "nunca", "ninguno", puedo estar expresándome desde un introyecto.
  • "Todos los hombres son iguales".
  • "Nunca confíes en tus compañeros de trabajo, ellos te destruirán".
  • "Ninguna de estas mujeres realmente te merece".
  • "Ninguna persona podrá impedir que logre mi objetivo".

Proyección:

En su polo saludable la proyección es la empatía e identificación que puedo tener con otro o con mi entorno.
En su otro polo toda proyección es una des-apropiación de sensaciones corporales, emociones, pensamientos y acciones de las cuales me des-responsabilizo y en consecuencia responsabilizo a los otros y al medio ambiente. En general lo que expulso es lo que no tengo integrado, no acepto y no reconozco en mi mismo. Inclusive aspectos positivos. El espacio "vacío" que queda luego de la proyección puede estar habitado por introyecciones. Por lo tanto mi trabajo con el material proyectado finaliza cuando disuelvo e integro las introyecciones relacionadas. Cuando proyecto y digo: "vos, ellos, nosotros" en realidad me estoy refiriendo a mí mismo.

Retroflexión:

Retroflectar es en cualquier relación humana saludable, cierto nivel de contención y de postergación de mis necesidades. Básicamente lo que hago es re-dirigir hacia mí mismo (para adentro) una energía  que originalmente estaba destinada a ser descargada (para afuera) hacia el medio ambiente.
En lugar de cambiar, modificar y afectar el ambiente, el retroflector cambia, se modifica y se afecta a sí mismo. El retroflector por un lado se hace a sí mismo lo que en realidad desea hacerle a los demás. En la otra de sus manifestaciones, el retroflector se hace a sí mismo, lo que desearía que otros le hicieran. Cuando estamos ante la presencia de un retroflector es importante investigar los niveles de omnipotencia y/o baja autoestima.
  • En general retroflecto a través de mi cuerpo:
  • retroflecto a través de mi respiración, retroflecto a través de las contracturas en mi musculatura,
  • retroflecto a través de mis enfermedades psicosomáticas,
  • retroflecto (mi resentimiento y mi agresividad) cuando me siento culpable.

Deflexión:
Desde un polo saludable, cuando tomo la decisión de elegir entre varias opciones, inevitablemente dejo algunas sin posibilidad de realización.
Deflecto cada vez que evito la toma de contacto con una persona, con una situación o con una emoción.
La emoción que dispara la deflexión es por excelencia EL MIEDO.
Estoy deflectando :
  • Toda vez que elijo soslayar el contacto directo y pleno con otra persona,
  • cuando no presto atención,
  • cuando aminoro la velocidad, retrocedo o cambio "el ángulo de impacto",
  • cuando doy volteretas, cuando "orbito en el espacio",
  • cuando hago una pausa,
  • cuando directamente reboto el estímulo,
  • cuando hago preguntas y evito dar órdenes,
  • cuando evito mirar a los ojos,
  • cuando me río de algo doloroso,
  • cuando "no entiendo",
  • cuando hablo sobre alguien que no está presente, cuando cambio de tema,
  • cuando no escucho,
  • cuando olvido,
  • cuando llego tarde,
  • cuando salto de una cosa a otra evitando concentrar mi energía.

Confluencia:

En su polo saludable es lo que me permite pertenecer a un grupo, a una familia, a una comunidad, a la naturaleza, etc. Cuando confluyo, "fluyo con", es decir, me encuentro con -fundido, confundido, no distinguiendo límite alguno entre "yo mismo" y el medio, lo cual me imposibilita un buen nivel de contacto y de retraimiento.
Sin la posibilidad de retirarme todo contacto se convierte en confluencia.
  • Licuo las diferencias y el conflicto exacerbando las similitudes.
  • Evito la hostilidad.
  • Evito decir no.
  • Puedo tener Miedo a la soledad.
  • Puedo tener Miedo de perder "el contacto".
  • Es una forma de estar sin estar, de pertenecer sin ser.
  • No sé qué le está sucediendo a quién.
  • Este es un mecanismo muy popular en las Relaciones de Pareja.

El otro Ciclo que grafica la figura anterior, es el Ciclo de la Energía de la Gestalt.
Este Ciclo no necesariamente coincide en sus momentos con el de los Mecanismos Defensivos.
Consiste en la serie de fases que transita el individuo desde que abre una gestalt, esto es, desde que toma contacto con la primera sensación respecto de un tema, una vivencia, una necesidad, un fenómeno, hasta que logra cerrarlo.
Por lo tanto este ciclo va ha quedar "abierto", ocupando determinada cantidad de energía, "enviando mensajes" acerca de determinadas necesidades que no está teniendo en cuenta, las cuales de esta forma reclaman su satisfacción.

El Ciclo de la Energía transcurre en las siguientes fases, señaladas en la figura con letras negras.

Sensaciones:

Estas sensaciones son siempre corporales. La contracción en mi estómago. La sequedad en mi boca. Las náuseas en mi cabeza. Todas mis sensaciones tienen manifestaciones físicas corporales y su correspondiente significación emocional.
            Es decir         
  • ¿Cómo me doy cuenta que tengo sueño? a través de la pesadez de mis párpados.
  • ¿Cómo me doy cuenta que tengo necesidad de orinar? a través de la dilatación de mi vejiga.
  • ¿Como me doy cuenta que estoy cansado de caminar? a través de las contracturas de mis piernas.

Darse Cuenta. Tomar Conciencia. Hacer Figura.
  • Mis sensaciones corporales se convierten en conciencia.
  • Me doy cuenta qué me está ocurriendo.
  • Soy capaz de nombrar y describir mis sensaciones.
  • Me doy cuenta qué emoción o sentimiento estoy sintiendo.
  • Comprendo qué necesito yo aquí y ahora. "Yo necesito comer".
  • Soy capaz de saber cual es mi necesidad, es decir que me identifico con ella.
  • Identifico en el mundo exterior a un posible satisfactor de mi necesidad y evalúo que puedo hacer con ella, es decir, si la satisfago, espero, no hago nada, etc.
  • Desde mi estado Adulto elijo y decido la forma de satisfacer mi necesidad, de acuerdo a la confrontación de:
·         Mis experiencias previas, (evaluando costos y beneficios).
·         Mi "aquí y ahora".

Excitación y Movilización de Energía.
  • A medida que cobro conciencia de mi hambre, mi cuerpo moviliza energía y entonces me excito.
  • Mi figura es cada vez más nítida, fuerte y clara, discriminándose totalmente con relación al fondo de mi experiencia presente.
  • Sostengo mi excitación a través de mi respiración, mi mirada, mis piernas, y en general la totalidad de mi cuerpo.
  • Visualizo la acción de dirigirme hacia la heladera, abrir la puerta y tomar queso, pan y fruta.
Si no dispusiera de esta energía movilizada (excitación) no podría dejar de hacer lo que estoy haciendo antes, levantarme, dirigirme hacia la heladera, abrir la puerta y tomar los alimentos.
Acción:
En esta fase realizo la acción que me sirve para tomar contacto con la porción del medio ambiente que necesito para satisfacer mi necesidad predominante.
  • Me incorporo y voy hacia la cocina.
  • Interviene mi cuerpo: mis músculos, piernas y brazos.
  • Sosteniendo actividad mediante:
    • La intensificación y profundización de mi respiración.
    • Mi ritmo cardíaco.
    • Mi movimiento.
Todo "darme cuenta" de una necesidad implica forzosamente la "puesta en acción" de determinadas conductas que me permitan la satisfacción de la misma.

Contacto:
Esta fase indica la toma de contacto con la porción del mundo que elegí contactarme.
  • Vivo la experiencia de satisfacer mi necesidad.
  • Me arriesgo y confío en la posibilidad de satisfacer mi necesidad.
  • Gozo del suficiente autosoporte (fuerza y sostén) como para atreverme a confrontar con el mundo.
Cuanto más clara es mi frontera de contacto, mejor calidad en el mismo.
  • Tomo el queso y comienzo a masticarlo.
  • En mi estómago comienza a presentarse una sensación de agrado,
  • Mi boca recupera su humedad y las náuseas de mi cabeza comienzan a retirarse.
  • Disfruto del gusto del alimento.  
  • Estoy lanzado en un ataque hacia la comida que ingiero, la corto, la trozo, la mastico, la trituro. El resto de mi aparato digestivo destruye, (transforma) lo que en un principio era un trozo de queso e integro las partes nutritivas del mismo, las asimilo, en algo que finalmente se convierte en mí mismo.
Hay partes del queso que no necesito y/o que son tóxicas para mí, por lo tanto no las asimilo, no las integro, sino que las expulso nuevamente al medio ambiente que me rodea.

Aceptación:  
Una vez que mi necesidad queda satisfecha, debo aceptar que ya no existe la necesidad de contacto con ese satisfactor que hasta ahora me ocupaba.  Comienzo así el camino de cierre de esta Gestalt.
Si no logro la Aceptación, no podré retirarme.

Retirada:
  • Toda retirada posibilita un nuevo contacto.
  • Cobro conciencia de sensaciones de plenitud en mi estómago.
  • Me siento completo.
Ingreso en una etapa de: retirada, relajamiento, desinterés, reposo.

Des-sensibilización - Represión:
El corte se produce básicamente a través de una falta de contacto sensorial conmigo mismo y con el mundo. Me encuentro "insensibilizado" "adormecido". Mis sensaciones corporales están "reprimidas". A otro nivel este corte es también el que se produce en los estados de alienación psicótica, existiendo un total retiro del mundo.

Reposo:
  • En este estado todas mis necesidades están satisfechas, es decir que ninguna necesidad me apremia.
  • Me encuentro autorregulado.
  • Existe un pleno equilibrio entre lo que soy Yo mismo y el Medio Ambiente.
Este estado se conoce también como Estado de Indiferencia Creativa


PRINCIPIOS DE LA GESTALT


Los principios de la Gestalt determinan cómo la gente percibe información en el mundo real, en los medios de comunicación.
Kohler, Wertheimer y Koffka (1929) resumieron su investigación como "leyes de la Gestalt", y explicaron por qué ciertos patrones son considerados como que "pertenecen" o "se relacionan" uno con el otro, y así forman un objeto. Se describen a continuación algunas de estas leyes de la Gestalt que se aplican al la percepción y al complejo perceptivo motriz humanos.

Ley de Pregnancia o De la buena forma. Los objetos vistos como de forma simple son más fáciles de recordar.
Por el contrario, un  diseño que rompa con este precepto de “buena forma”, despertará curiosidad, eventualmente rechazo, y presentará dificultades para su evocación.

Ley de Proximidad. Los objetos que están más próximos unos a otros parecen formar un grupo.

Ley de Unidad: Los objetos que forman formas cerradas son percibidos como un grupo.

Ley de Cierre: Las regiones cerradas tienden a verse como figura
Ley de Igualdad: Los objetos de características similares (por ejemplo: tamaño, forma) son "agrupados" por nuestro sistema perceptual de la misma forma.
Ley de Continuidad: Los objetos tienden a ser percibidos como continuos unos a otros, a menos que estén separados por una discontinuidad.


Ley de Experiencia: Intentamos o relacionar objetos que percibimos como cosas que ya  conocemos.

Ley de Figura y Fondo: La figura es la que se percibe a la primera percepción visual y el fondo lo que está alrededor
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Psicología Transpersonal
 
Lic. Mario R. Núñez
marionun@montevideo.com.uy

La Psicología Transpersonal es una corriente conceptual y metodológica con planteos innovadores, radicales e integradores, que propone además del abordaje de los conflictos intrapsíquicos, hacer foco en la tarea de desarrollo del individuo como Ser Humano.
Epistemológicamente reconoce dos fuentes antecesoras: en Psicología, a la Psicología Humanista, o Humanístico – Existencial, de la que derivan muchos de los conceptos y la visión acerca del Ser Humano, como el holismo, autopoiesis, energía vital, así como muchas de las técnicas de abordaje clínico.
Desde lo conceptual, se propone desde una base fenomenológico – existencial, fusionar las visiones oriental y occidental del Hombre, proponiendo como estado superior de evolución y desarrollo, la certeza de la integridad del Ser Humano como parte del todo, del entorno que integra, de la especie, del medio ambiente, el planeta e incluso de acuerdo con las creencias  espirituales que cada individuo eventualmente tenga.
En Psicología, la corriente transpersonal es conocida como “La cuarta fuerza”, entendiendo como la primera al Psicoanálisis, la segunda a la corriente cognitivo – comportamental, y la tercera a la Psicología Humanista.
El término "Psicología Transpersonal" suele  englobar a una serie de pensadores y psicólogos que habiendo desarrollado diferentes estilos terapéuticos tienen en común la aceptación de la espiritualidad del ser humano.
La Psicología Transpersonal considera que la psique es multidimensional. Existen diversos "niveles de conciencia" y cada uno tiene diferentes características y se rige por distintas leyes. Tal como sostiene Stanislav Grof, "el mayor problema de la psicoterapia occidental parece ser el hecho de que, por diversas razones, cada investigador ha fijado primordialmente su atención en un determinado nivel de conciencia y ha generalizado sus descubrimientos a la totalidad de la psique humana."
Los orígenes de esta corriente toman forma a fines de la década del 60 y que, pese a contar con brillantes exponentes como Abraham Maslow, Stanislav Grof y Ken Wilber, ha sido ignorada  sistemática en el ámbito académico de la Psicología. No se enseña prácticamente en ninguna universidad aún siendo, probablemente, la corriente psicológica más abarcativa de todas. Por supuesto que este es un punto discutible y propongo este escrito como una contribución al debate.
La psicología Transpersonal no reniega de otras escuelas de pensamiento como el psicoanálisis ni se plantea como opuesta; lo correcto sería decir que intenta ir más allá. Para la visión transpersonal, los desarrollos de Freud han sido de fundamental valía en el desarrollo de la ciencia psicológica al incluir la idea del inconsciente en una disciplina que se encontraba atada al racionalismo positivista. Indudablemente, el  psicoanálisis abrió las posibilidades de comprensión de la psique humana. La psicología transpersonal promueve otra apertura incluyendo la dimensión espiritual del ser humano. El psicoanálisis es un modo de abordaje ideal para los distintos tipos de neurosis, la histeria y otras psicopatologías. No podemos negar que Freud era un neurótico, brillante, pero neurótico al fin. Y como tal, estudió la neurosis y "males" afines; se dedicó a lo que él veía de cerca.
Lo que el psicoanálisis y otras corrientes han descuidado es el estudio del ser humano sano. Estas terapias, si logran ser exitosas, desestructuran la neurosis y devuelven al paciente a la normalidad de su época.
Muchos consideran a Jung, como el primer psicólogo transpersonal, por su estudio de los arquetipos, su ampliación del concepto de libido y la  resistencia a reducir al hombre a su sexualidad; todos planteos que le valieron la condena de Freud. Jung consideraba al inconsciente como "un principio creativo e inteligente, que vinculaba al individuo con la totalidad de la humanidad, la naturaleza y el conjunto del cosmos."[1]
Además de la existencia del inconsciente individual "descubierta" por Freud, Jung postula la existencia de un inconsciente colectivo, compartido por toda la especie humana. Para Jung, más allá de los condicionamientos culturales que definen sus formas de manifestación, la espiritualidad es un principio intrínseco a la psique humana.
Del otro lado del océano, Abraham Maslow fue uno de los primeros investigadores interesados en estudiar la psicología de los seres más "avanzados" que ha dado la historia de la humanidad. Lo que le interesaba era examinar a los seres psicológicamente más sanos; por supuesto, una rara minoría en la que incluyó a Cristo y los místicos de otras culturas. Lo que infirió, luego de estudiar exhaustivamente la vida de estos hombres "iluminados" era que no tenían su identidad puesta y encerrada en su persona, en su ego, en su historia. Tenían un sentido de identidad más amplio, que iba más allá de su personalidad, una identidad "transpersonal".  Su identidad se ampliaba hacia una comunión con la totalidad de los fenómenos, con la totalidad de los seres. Algo, por supuesto, muy difícil de comprender, para la mayoría de nosotros; y por lo tanto, los psicólogos, sobre todo los occidentales, suelen ignorar estos fenómenos o bien, calificar de patológicas a este tipo de experiencias místicas.
Maslow se interesó por el estudio de las que denominó "experiencias cumbre" sugiriendo que dichas experiencias pueden ser supranormales en vez de subnormales. Tales experiencias de plenitud que muchas personas han experimentado aunque más no sea por unos instantes, pueden ser un indicio de un potencial humano.
Uno de los desarrollos de Maslow que sentó precedentes en el impulso de la psicología transpersonal fue su teoría de las "necesidades".  En 1943 publica un trabajo titulado "Una teoría de la Motivación Humana" en el que expone la existencia de una jerarquía de necesidades. En el punto más básico de la jerarquía ubica a las necesidades fisiológicas (contenido de sal, azúcar y proteína en el torrente sanguíneo) que se traducen en la necesidad de alimento. Las personas que tienen hambre se ven imposibilitadas de concebir  ninguna otra necesidad.
Satisfechas las necesidades de alimento, irrumpen las necesidades de seguridad, a las que vincula con el anhelo de contar con ciertos hábitos regulares que alejen la posibilidad del miedo y el dolor.
A continuación aparecen las necesidades de amor y pertenencia. Digamos que cuando una persona logra un lugar estable donde vivir y un ingreso de dinero regular, empieza a sentirse impulsada a lograr satisfacción sexual, una pareja, amigos, hijos y la pertenencia a un grupo.
Satisfechas las necesidades de amor, emergen las necesidades de estima, a las que describe como necesidades de "evaluación estable y elevada de sí mismo, de amor propio y de la estimación de los demás".
Por último, en la cima de la pirámide menciona a la "necesidad de autorrealización", que atañe a la realización del propio potencial, llegar a ser todo lo que se pueda ser. Dentro de estas necesidades de realización Maslow incluye, la necesidad de conocimiento y de trascendencia.
Estas necesidades "superiores" forman parte de la naturaleza psicológica del ser humano residiendo también en el inconsciente y, aunque en la mayoría de las personas no se despliegan, existen, cuando menos, como potencialidad.
 Ken Wilber es quizás el más erudito de los teóricos relacionados con lo transpersonal. Sus desarrollos son demasiado extensos como para este escrito y los abordaremos con la dilatación que merecen en otra ocasión. Basta aquí apuntar que siendo un eximio estudioso de la psicología tanto occidental como oriental, concluye que la espiritualidad y la religiosidad son características de la psiquis humana, aunque se ocupa de diferenciar la religión exotérica de la esotérica. "La religión exotérica o externa es una religión mítica, una religión terriblemente concreta y literal, que cree, por ejemplo, que Moisés separó las aguas del Mar Rojo, que Cristo nació de una virgen, que el mundo se creó en seis días,... que la tierra descansa sobre la espalda de un elefante y que éste, a su vez, se apoya sobre una tortuga que reposa sobre una serpiente... Así son las religiones exotéricas, un conjunto de sistemas de creencias que intentan explicar los misterios del mundo en términos míticos más que en términos de experiencia directa o de evidencia". Esta es la religión que Freud y otros investigadores han asociado, razonadamente, con fijaciones a un pensamiento mítico. Cuando en psicología se habla de religión y espiritualidad se está pensando en este tipo de creencias y raramente se distingue entre lo exotérico y lo esotérico.
Citemos otra vez a Wilber: "La religión esotérica no te pide que tengas fe en nada o que te sometas dócilmente a algún dogma. La religión esotérica, por el contrario, consiste en un conjunto de experimentos personales que llevas a cabo científicamente en el laboratorio de tu propia conciencia. Como toda ciencia que se precie, la religión esotérica no se basa en las creencias sino en una experiencia directa validada y verificada públicamente por un grupo de iguales que también han llevado a cabo el mismo experimento. Ese experimento es la meditación."
Aquí tenemos un punto importante. No todas, pero sí la gran mayoría de las psicoterapias son "habladas". Basta citar como ejemplo el famoso cuento del psicoanalista que le pidió a Víctor Frankl que defina en una frase la Logoterapia ante lo que Frankl contraatacó pidiéndole que definiera en una frase al Psicoanálisis. Se cuenta que el analista dijo algo así como "En psicoanálisis, el paciente se recuesta en un diván y dice cosas que encuentra desagradable decir". La respuesta de Frankl fue: "En la Logoterapia, el paciente se sienta en una silla y escucha cosas que encuentra desagradable oír".
La psicología transpersonal, propone, para los problemas espirituales, otras técnicas que van más allá de la palabra. Una de ellas es la meditación. Pero no se trata de poner a meditar al neurótico. Al neurótico se lo ayuda escuchándolo. Para aquellos pacientes que trascienden sus dificultades neuróticos y comienzan a enfrentar otro tipo de conflictos, relativos a la trascendencia del yo, del ego, por ejemplo; en esos casos se impone cómo método válido la meditación y otras técnicas que no se basan exclusivamente en la palabra, como la respiración holotrópica de Grof.
 Stanislav Grof, primero en su país de origen, entonces Checoeslovaquia, y luego en Estados Unidos, experimentó científicamente con LSD y otras sustancias psicodélicas. En sí mismo y en cientos de personas descubrió que bajo los efectos de estas sustancias alteradoras de la mente se generaban estados en los cuales emergían a la conciencia facetas normalmente no consientes, material biográfico inconsciente, recuerdos de la vida intrauterina y estados de probable naturaleza transpersonal.
Cuando se prohibió el uso de LSD por sus peligrosos efectos "colaterales", Grof decidió ir a la caza de otros procedimientos para generar esos estados. Junto a su esposa Cristina, ideó un método que empleando respiración intensificada o hiperventilación, combinada con cierto tipo de música y un trabajo corporal logra aparentemente desbloquear las barreras entre el inconsciente y la conciencia, posibilitando la expresión de contenidos reveladores y curativos.
 Para finalizar este humilde resumen introductorio cabe aclarar que la psicología transpersonal es una cuestión de contexto. Esta corriente considera que el psiquismo se manifiesta en diferentes niveles de conciencia. En este contexto, la terapia trabaja según el nivel de conciencia en que se encuentre el paciente conservando la conciencia del espectro total de la existencia. El psicólogo transpersonal detecta el nivel de conciencia del paciente y lo ayuda a superar los conflictos propios de ese nivel, estando alerta y dispuesto a seguir al paciente hacia nuevos niveles experienciales a medida que se van presentando. "El terapeuta transpersonal se ocupa de todos los sucesos que emergen a lo largo del proceso terapéutico, incluidos los asuntos mundanos, los datos biográficos y los problemas existenciales. Lo que en realidad define la orientación transpersonal es el modelo de la psique humana que reconoce la importancia de las dimensiones espirituales o cósmicas y el potencial evolutivo de la conciencia." (Stanislav Grof)
El terapeuta transpersonal puede emplear técnicas de construcción de estructura para tratar a un paciente "borderline", puede utilizar el método psicoanalítico para abordar una neurosis, pero considera que el horizonte de las posibilidades humanas puede ir mucho más allá de una neurosis más o menos bien llevada. No olvidemos que para el psicoanálisis y otros abordajes la salud mental es eso: una neurosis relativamente controlada.  Para la psicología transpersonal la salud no es lo mismo que la normalidad. La normalidad es el estado de conciencia en el que se encuentra la mayoría de la gente; es un dato estadístico, no el objetivo que se persigue en una terapia. La salud está emparentada con el desarrollo exhaustivo del potencial humano el cual parece  extenderse a espectros todavía misteriosos.


[10][1] Stanislav Grof en su libro "Psicología Transpersonal".









[1] Quitmann, Helmut – “Psicología humanística” – Cap.2 – “Trasfondo filosófico de la psicología humanística”  - pág. 68 y ss. – Ed. Herder – Barcelona - 1989
[2] Maslow, Abraham – “El hombre autorrealizado – Hacia una psicología del Ser” – pág. 33 – Ed. Troquel – Buenos Aires - 1989
[3] Maslow, Abraham – “Motivación y personalidad” – Prefacio a la segunda edición – pág. 18 – Ed. Díaz de Santos – Madrid, España - 1986
[4] Quitmann, Helmut -  “Psicología humanística” – Ed. Grafesa – Barcelona - 2004
[5] Maslow, Abraham – “Excavando en las mejores personas” Entrevista publicada en Revista Eupsychia” – Nueva York - 1961
[6] Maslow, Abraham – “The farther reaches of human nature” – Ed. McGraw – Hill – Nueva York - 1975
[7] Maslow, Abraham – “El hombre autorrealizado. Hacia una psicología del Ser” – Cap. 1 – págs. 27 a 48 – Ed. Troquel – Buenos Aires - 1989
[8] Esto en relación a la pirámide de las necesidades descrita por el propio Maslow en “El hombre autorrealizado”
[9] Dicaprio, Nicholas – “Teorías de la personalidad”- Cap. III Modelo humanístico existencial – pag. 335




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